Aqui dejo mi trabajo en formato .WMV, que después de intentarlo varias veces, al final he conseguido subirlo en dos partes, pero por si acaso, debajo está todo el texto detallado. (subir los altavoces)
Brujería y Hechiceras en la Edad Media.
Introducción…
La brujería y la magia sobrenatural existen desde tiempos remotos, hacia los principios del paleolítico, pero tomó más fuerza a partir de la Edad Media, ya que las brujas que aparecen en esta época, discrepan de la religión y sobretodo de la occidental con la gran diferencia de que veneran a una Diosa Madre femenina. Esta figura representaba el amor, la reproducción, la protección de la cosecha, por eso algunas veces se realizaban actos sexuales, fiestas donde las mujeres bailaban desnudas, orgias, ya que la Diosa es la que da la vida a través de la reproducción sexual. Se consagraban mayoritariamente a la diosa Hécate, la divinidad de la hechicería y la oscuridad nocturna. Como estos actos no tenían nada que ver con las ceremonias o rituales religiosos ajenos a estas creencias, estas mujeres que tenían fe en estos ideales eran tratadas como personificaciones del diablo o del pecado supremo. Algunas de las prácticas que realizaban los creyentes en esta Diosa, también se habían realizado tiempo antes en la Iglesia cuyas prácticas la habían enriquecido, pero como fueron causa del rechazo por parte de los judíos, pero la recuperación de ciertas prácticas por parte de ese grupo, tuvo relación con la persecución inminente de las brujas1.
| 1 La palabra bruja deriva de las lenguas romances, formada por el término bruxa, derivado de bruixa, tal vez comparta la misma raíz que la palabra druida. 2En el libro Breve Historia de la brujería se afirma que la caza de brujas se dio en el Renacimiento y no en la Edad Media. También pone en duda muchos de otros mitos y leyendas negras. |
Magia, brujas y cristianismo…
En la religión cristiana no se favoreció el culto y la adoración a las Diosas Madre, aunque sí que es cierto que adoraban a espíritus, animales y objetos, pero nunca jamás a una Diosa mujer. Esto venia dado por la creencia en que lo femenino era considerado pecado o debilidad, pero no tanto que ver la creación o la vida a la tierra. Así que todos los que estuviesen relacionados con algún tipo de práctica basado en ese culto, como escribieron en el Antiguo Testamento, serán perseguidos2 dos mil años más tarde. En ese momento, se empieza a crear un concepto de brujería. Culto en el que se adora al Diablo, antagonista a Dios, pues Dios es un hombre y la Diosa Madre una mujer, la mujer un pecado y el pecado te lleva al Infierno con el Diablo. Pero este concepto solamente se creó entre cristianos, ya que los judíos no tenían una caracterización figurativa del concepto “el mal”.
La verdadera bruja y sus conjuros:
Se sabe que no siempre tenemos la idea correcta acerca de la apariencia de esas brujas que rondaban la Edad Medieval. No siempre la bruja vivía aislada y era mala, sino que se movía en la sociedad, determinándose con un rol social. Generalmente tampoco era esa anciana fea, arrugada y maligna sino que la mayoría de las veces eran muchachas jóvenes que vivían en las ciudades, procuraban medicinas, conjuros de sanación, de amor...
Esta bruja se dedicaba a realizar conjuros o hechizos, ya sea para provecho propio o ajeno. Son innumerables los temas tratados en estos hechizos pero se sintetizará con los cuatro principales que van saliendo a lo largo de la época:
- Conjuros de amor
- Maleficios
- Conjuros para sanar y predecir el futuro
En los conjuros de amor, la bruja une a dos amantes. Normalmente contra la voluntad de uno de los dos. El conjuro nunca falla, solamente puede fallar el solicitante o el que lo realiza. Desde siempre han ocurrido desventuras amorosas, amores no correspondidos o prohibidos. Las brujas al realizar estos conjuros invocaba a Selene, a Venus y a Hécate, diosas de la noche, de la belleza y del amor respectivamente. También hay elementos totalmente cristianos en ellos. Así pues estas no se pueden criticar por renegar de Dios o de la religión. De este modo se produce una mescla entre características paganas y cristianas dando como resultado una clasificación de tipos de bruja:
La cultura popular nos enseña que hay dos tipos de Bruja, la Bruja buena y la Bruja mala. La Bruja buena practica la Magia Blanca y la Bruja mala practica la Magia Negra. Como vivimos en una sociedad dualística esta es una forma natural de pensar, negro y blanco, hombre y mujer, Este y Oeste. Pero esta forma de pensar es demasiada limitada con respecto a las Brujas. Aquí hay algunos ejemplos de los tipos de Brujas y Brujos que encontrarás en tu camino.
La Bruja Blanca
Las Brujas Blancas no son necesariamente blancas de raza, pueden ser de cualquier raza. Son políticamente correctas a lo extremo. Están a la vanguardia de los derechos humanos, religiosos y paganos, y tienen los Web más informativos y amistosos del Internet. No cobran por sus hechizos o consultas, son activas en los festivales Paganos y pueden ser identificadas por amistad y fe en el ser humano. Las que ponen el pan en la mesa usando sus habilidades cobran por sus servicios pero solo hacen magia blanca o videncia, cartomancia etc., no harán magia negra por ningún precio.
Se adhieren a la Rede en toda situación, nunca harían un hechizo de amor o de amarradura a otra persona y son una buena fuente de información sobre la Magia.
La Bruja Negra
Como la Bruja Blanca, la Negra puede ser de cualquier raza. Su característica más distinguible es su habilidad de encontrar males hechos en sus clientes por terceras personas, los cuales necesitan una gran cantidad de dinero para ser neutralizados. Te cobrarán por cualquier hechizo sea bueno o malo, y no tienen ningún inconveniente en embrujar a alguien para que se le caiga el pelo. Ellas y ellos son los que avisan poder "traerlo de vuelta a tu lado" "hacer que te ame y no te abandone jamás." La adoración al Satán no es parte de la Magia Negra, ni de cualquier tipo de Magia, es una creencia Cristiana y por ello los que se dedican a esto no son considerados parte de la comunidad Pagana, no son Brujos.
La Bruja Wicca
Wicca es una religión basada en la Diosa y su consorte el Dios. Esta Bruja puede ser de cualquier forma, puede ser amistosa o antipática, se le requiere seguir la Rede pero en ciertas circunstancias no lo hace. Generalmente trabaja en grupos llamados Covens y siguen la Magia Ritual. Wicca puede ser basada en muchas tradiciones, las más populares son las Celta, Egipta, Griega o Ecléctica (basada en varias tradiciones).
La Bruja Solitaria
Como el Lobo solitario, la Bruja Solitaria tiene que salir a luz del día en algún punto de su vida. Generalmente son enciclopedias andantes de la Magia y todas sus formas y prácticas, posiblemente las han tratado todas. Detestan a los Fluffy Bunnies, otro tipo de Bruja. No es común encontrarlos en festivales Paganos o en aquelarres.
La Bruja del Caos
La Bruja del Caos, o Kaos, raramente se organiza en grupos ya que el solo hecho de organizarse con otras personas va en contra de sus creencias. La Magia del Caos está basada en la voluntad personal y rechazan cualquier personificación de la energía como dioses, espíritus etc., basada también en la teoría del vuelo de mariposa, que causa una tempestad en el otro lado del mundo. Aunque algunos grupos si se han formado, no aceptan la dependencia y al fin del día cada uno tiene que hacer su propia cosa. Los puedes reconocer por su agresividad en discusiones sobre la Magia y su negación a la conformación de cualquier regla o ley como la de la Rede. Una de sus mayores herramientas es la energía generada en el orgasmo.
La Bruja Curandera
Hoy en día y en la Edad Media las Brujas Curanderas son en generales Cristianas en su religión y dedicadas a la medicina tradicional de pueblos indígenas. No se identifican con la Magia ni con ser Bruja, un término que rechazan y creen maligno. Estas son las primeras brujas, las que dominaban el poder de la curación, conocían plantas, potajes que curaban, etc.
La Trinidad
La Bruja mitológica que viene en tres personas, la virgen, la madre o seductora, y la vieja. La trinidad sagrada. Este grupo es muy poderoso pues integra las fuerzas femeninas de la persona, y cualquier de ellas puede tomar las riendas dependiendo de la situación, aunque la Vieja generalmente manda.
Algunos de esos conjuros amorosos que realizaban las brujas son los siguientes:
Sombra,
Cabeça tienes como yo,
Cabellos tienes como yo,
Cuerpo tienes como yo,
Todos los miembros tienes como yo,
Yo te mando que ansy como tienes
Mi sombra verdadera, que tu vayas a .....(nombre de la persona)
Y lo traygas para mí, que no pueda comer ni bever,
Ni aver ningún placer, hasta que venga a mi querer,
E darme lo que tuviere, e desirme lo que supiere,
Y sy me lo traxeres, yo te ben diré,
E si no me traxeres, yo te mal diré”
Una bruja española, Juana la esquiladora, todavía en 1716, le decía a su marido enojada antes de hablarle:
“Con dos te miro
Con tres te mato,
La sangre te bebo,
El corazón te parto;
Que vengas tan sujeto a mí
Como la suela de mi zapato”
Y así se pueden encontrar muchos más conjuros de dolor de amor, amor traicionado, etc.
La brujería y su evolución en la Edad Media
Al principio, la brujería era considerada aquello que creía en la magia basada en la ignorancia de la naturaleza, y que ahora la ciencia nos explica. Pero entonces, para protegerse de lo que para ellos era sobrenatural tenían fetiches, amuletos u objetos para ayudarles, basándose en supersticiones y miedo a la naturaleza.
De una forma u otra, la magia, los hechizos, la brujería está presente. La magia es previa a la religión, el principio de las creencias basadas en algo sobrenatural, en aquello que no se puede explicar y que de este modo no se puede tampoco cuestionar. De estas pequeñas creencias aparecieron los sacerdotes en los diferentes grupos sociales y que controlaban los rituales y las ceremonias místicas.
Primeramente la magia fue practicada por las brujas, y después se convirtió en una religión a parte, independiente de otras creencias. En los principios de la existencia de brujas, se las consideraba hechiceras las cuales eran respetadas, no como más adelante. Eran mujeres sabias que conocían los fenómenos sobrenaturales y que tenían ciertos poderes. Pero evidentemente estos poderes eran aquello que no se podía explicar con lo poco que se conocía de ciencia, aquello que sucedía y que estas mujeres comprendían.
El surgimiento de diversas herejías pone de manifiesto que la Iglesia ya no satisface como antes al pueblo católico. Durante años la Iglesia había luchado por erradicar al paganismo y los cultos de pueblos bárbaros. Pero los cultos paganos reaparecieron, esta vez con más fuerza y con matices demoníacos. La creencia del mal en forma absoluta ponía en peligro la continuación de la obra de Dios. La mujer, como ser débil, era la más propicia a caer en sus redes de tentaciones y rendirse a su merced. Como nunca la imagen del diablo surgió con tanta fuerza. Así que estas mujeres brujas, o sirvientas del diablo se les atribuía que:
- Practican maleficios: hacer daño por medios ocultos.
- Es sirviente del Diablo.
- Es un monstruo con propósitos malignos.
- Es un miembro de una secta clandestina que realizan reuniones, (Sabbat/aquelarre) donde se critica la religión cristiana y se adora al Diablo, y a veces manteniendo relaciones sexuales con sus compañeros humanos. Eran encuentros sacrílegos y orgiásticos.
- Viven en aldeas o pueblos abandonados, donde venden sus poderes.
- No son brujas de nacimiento si no que suelen ser viudas ya maduras, rechazadas por sus vecinos y sin compañía, a las que se acerca un hombre que alternativamente las consuela, les promete dinero, las asusta, la impone un compromiso de obediencia y finalmente se une sexualmente a ella, unión que es siempre dolorosa, ya que se trata del Diablo y es una acción forzada.
El pacto expreso entre bruja y Diablo se puede realizar de tres formas distintas:
o El demonio recibe el homenaje en forma corporal y ante testigos.
o El pacto se hace por escrito, estableciendo deberes y derechos en un documento firmado y sellado.
o El pacto se hace por medio de un tercero
Durante la Edad Media y hasta sus finales esta magia natural era aceptada por la mayoría de la gente como algo real existencial, y se creía en los poderes de las brujas como algo mágico. Lo mágico en asociación con la mujer se mantendrá en la mentalidad europea. Esta mujer, la mujer sagrada que podía despertar el amor con sus pociones y fórmulas mágicas, podía transformarse a voluntad, podía causar daño con solo una mirada. Es cierto, que hasta científicos y teólogos, creían en que a pesar de estudiar lo que estudiasen para tener unas bases firmes y creíbles, existía una clase de sabiduría mística. De este modo, convivían varios tipos de brujas y magos, aparte de los religiosos creyentes de la iglesia como sacerdotes y clero, y que estos mismos condenaban a los otros por usar la magia de modo equívoco y con fines malignos.
Así la iglesia del catolicismo puso fronteras entre la magia y los milagros. La Iglesia no creía en milagros, los únicos existentes eran la fe en su Dios, y que la magia de un modo u otro no era del todo sobrenatural, sino que se ayudaban de falsas deidades, ya que el único Dios existente era el suyo y no ninguna de las Diosas Madre creadas o ideadas por otros grupos fuera de lo cristiano. Así el mago es el de los falsos milagros, el que está ayudado por falsos dioses.
Pero la brujería va tomando diferentes formas y definiciones del concepto. Primero una creencia, luego una religión y con la influencia de la cristiandad se vio como una parte de la magia, encantamientos y hechicería. La magia y la brujería es el conjunto de las siguientes tres categorías sobrenaturales:
- Magia efectiva: artes curativas para proteger a las brujas de quienes las persiguieran.
- Magia de la imagen/ maleficio: Previo al exorcismo. Consistía en sugestionar al individuo hasta que se creyera que está poseído y que luego le sucedan una serie de ataques de posesión. También se dice que el maleficium o maleficio era el poder sobrenatural que el Diablo concedía a la bruja a cambio de servirla y de obrar siempre el mal. Tradicionalmente se pensaba que se usaba contra personas o familiares como venganza personal. Solían ser enfermedades.
- Transvección: Capacidad de controlar las fuerzas naturales como la lluvia, la sequía, hacer volar, transformaciones de objetos i animales. La figura de la escoba es algo posterior y se debe a que las brujas acudían a los aquelarres (o reuniones de éstas) llevando el palo de una escoba para ayudarse en el camino, aunque en confesiones realizadas en la época de la Inquisición, hay alusiones acerca de determinados ungüentos (estramonio, la grasa de un niño lactante, la belladona, la cicuta) o sustancias para llevar a cabo la Transvección.
Para que las brujas tuvieran y supieran todo este tipo de poderes, conjuros, maleficios y saberes, tenían que pasar por una ceremonia de admisión. Esto se da porque se agrupaban en sectas y para entrar se debían celebrar un ritual.
Este ritual consta de de dos partes:
- Aceptación del Diablo por propia voluntad, y entregarle su alma y su cuerpo para servirle.
- Renegar de Dios, de Jesucristo y de sus santos.
Pero estas descripciones de bruja son ya para tipo que aun eran peor vistas por sus ceremonias y cultos ajenos al cristianismo.
Tras darse cuenta de todo lo que estaba pasando con la magia y la brujería, la Iglesia se encargará de redactar unos tratados demonológicos (relacionados con el demonio) para explicar la existencia del mal personificado en esta figura que es el demonio. En este mismo tratado se intentará explicar el oficio la posición social de las brujas y hechiceras como servidoras del demonio que reparten el mal por el mundo.
El primer tratado en forma de bula fue Summis Desiderantes Affectibus.
Luego hubo más bulas de este tipo en las que la Santa Inquisición y la iglesia permiten la persecución de hechiceras y brujas, encantadores y magos, y a actuar contra quienes lo practiquen. En el texto más importante para comprender esa forma de pensar es el Malleus Malleficarum donde están escritas las sentencias para los practicantes de brujería:
“Los castigos previstos para las mujeres que compartían tales ilusiones eran relativamente blandos: cuarenta días, un año, dos años de penitencia. La mayor severidad (la expulsión de la parroquia) era reservada a quienes se jactaban de procurar el amor o el odio, era debida seguramente a la presencia de rituales...” Algunos de los castigos eran la lapidación, pero aun así, las hogueras para sacrificar vivos las brujas y practicantes de esta magia hechicera ya estaban vigentes en los principios del s.XV.
Para determinar si se podía acusar de bruja a una persona la gente no tenía derecho a juzgar o malversar sin pruebas.
Los temores más comunes con respecto a las brujas radican en su poder de causar daños inclusive a grandes distancias. Se les temía por el daño que podían causar a recién nacidos, a animales, sobre los alimentos y sobre las enfermedades que podían provocar.
Había muchas maneras de darse cuenta si la enfermedad que se padecía era de origen maléfico.
- La más conocida era ver si la lengua del enfermo se tornaba blanquecina, lo cual era seña segura de haber sido hechizado.
- Otro método infalible era mirarse en un espejo en donde se debían reflejar aquellos que causaron el daño.
- El maleficio se realizaba en la comida o en la bebida. O bien se dirigía una mirada a la víctima o se maldecía algún objeto que le perteneciera, otras brujas, las más poderosas podían causarle el daño solo con tocarlo o con tocar su ropa. No todos estos maleficios eran causados con malicia o con la intención de lastimar.
* Uno de los temores más grandes era que alguna bruja dirigiese su atención a los niños. Se las acusaba de aquellas enfermedades que terminan en muerte segura.
* Reacción individual de los afectados: lapidan a la que consideran responsable de la muerte de un familiar, etc. Esto podía ocurrir sobre todo en aldeas, etc, donde la autoridad central no es fuerte.
* Donde hay fuerte autoridad, es ella quien se encarga de juzgar a la bruja o brujo, y condenar bien a pagar indemnización, bien ejecutándola. La ley prohibía con firmeza que la gente se tomase la justicia por su mano y eliminase a personas sospechosas de brujería, pero no obstante a veces la muchedumbre iracunda ignoraba estas leyes.
* La gente solía encontrar la explicación a algún desastre inexplicable o imprevisible en un maleficium. Por ello en épocas de crisis se acusaba y quemaba a muchas personas acusadas de brujería.
* Los campesinos sentían un recelo tal hacia los maleficia que acusaban a cualquier persona sospechosa, generalmente mujeres, cuando ocurría alguna desgracia. En estos casos, incluso a veces la ira recaía sobre una monja sospechosa de utilizar un muñeco de cera para hacer maleficium.
En la edad media la búsqueda de salud y bienestar era constante y sabemos que se recurría a las brujas con frecuencia para obtener estos bienes. Se suponía que si ellas eran capaces de hacer el mal también podían eliminarlo. La gente de la época recurría a ellas de todos modos. Las brujas subsistieron porque la sociedad las alimentaba Las brujas tenían sus pócimas y fórmulas medicinales para ello, los cuales iban acompañados de conjuros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario